Estando muy de acuerdo con el refrán de origen romano, me parece importante extenderlo a la esfera mental, particularmente en la época en que vivimos.
Esto se explica en base al argumento principal del libro de Chris Hayes, que plantea que existe un complejo industrial construido sobre la inmensa renta que genera el Fracking atencional.
Naturalmente, esto tiene consecuencias nocivas sobre nosotros. Si bien pienso que la estrategia más efectiva y sostenible a largo plazo es la regulación a nivel político, en el intertanto también tenemos que aprender a vivir en esta nueva faceta del nicho ecológico que nos hemos creado.
Desde donde lo pienso, tal como en el cuidado del cuerpo, esto se puede abordar con la siguiente heurística basada en la dinámica de cualquier organismo autopoiético:
- Lo que entra: Dieta.
- Lo que sale: Actividad física.
En el caso de la mente, llamo Dieta digital a lo que entra y Pensar a lo que sale.