Concepto propuesto por Antonio Damasio, involucra una teoría sobre cómo las emociones o los estados viscerales orientan la toma de decisiones.
La lógica fundamental es que, frente a cierto proceso de toma de decisiones el cuerpo tiene una reacción, la cual luego tiene una injerencia en el procesamiento cognitivo de la situación, modulando la respuesta.
Damasio llegó a este insight a partir de su trabajo con personas con daño al lóbulo frontal, en particular la VmPFC, quienes tenían dificultades en los procesos de toma de decisiones. En su libro “El Error de Descartes”, Damasio habla de un paciente al que llama “Elliot”, a quien le removieron esa parte del cerebro y tenía una baja reactividad emocional y le costaba tomar decisiones, no debido a una dificultad con el proceso racional, sino que le era difícil saber qué era más valioso o le importaba más entre las alternativas. Damasio describía este predicamento con la frase “to know, but not to feel”.
Damasio llevó esta observación casual a un experimento a través del Iowa Gambling Task, en donde había un grupo de personas con daño a la VmPFC y un grupo control. A ambos se les registraba su actividad autónoma mediante conductividad dérmica.
Encontraron que el grupo control transicionó más rápidamente a los mazos más convenientes y mostraba picos de conductancia cuando sacaban cartas de los mazos que castigaban. Por su parte, los pacientes con lesiones no mostraban la activación autonómica y continuaban sacando de los mazos incorrectos.
El “marcador somático” es entonces, esta activación autonómica que ayuda a las personas a tomar decisiones correctas, incluso sin ser conscientes de sus motivos.