Tienes cuatro mazos. Todas las cartas te dan o quitan dinero. Tu tarea es sacar 100 cartas y el objetivo es quedarte con la mayor cantidad de dinero.

Los mazos tienen un perfil de riesgo diferente. A y B ofrecen altas ganancias pero pérdidas aún más elevadas. C y D es lo opuesto, menor dinero en juego pero menores pérdidas que ganancias en términos de magnitud, con lo que gradualmente acumularías más dinero.

Los participantes no tienen ninguna información sobre los mazos, y parte del efecto que se busca es el aprendizaje a partir de la experiencia.