Desde que Rosenzweig propuso que son los elementos comunes de la terapia los que tienen eficacia causal en el mejoramiento de las personas, se han intentado identificar cuáles son estos factores comunes y cómo cada uno contribuye específicamente a la mejora.

Son aquellos factores que no constituyen “ingredientes específicos y esenciales” del método asociado a un modelo teórico particular, pero que sin embargo suelen ser esenciales para que cualquier tratamiento funcione.

En psicoanálisis, un ingrediente esencial es la determinación inconsciente del síntoma como hipótesis de trabajo y el análisis de la resistencia como estrategia terapéutica; factores comunes podrían ser un trato respetuoso al paciente, interés y empatía, confianza en la capacidad del tratamiento para aliviar el sufrimiento de la persona y el establecimiento de la alianza terapéutica.

La Investigación en psicoterapia ha demostrado que estos factores comunes tiene eficacia causal en la mejora del malestar de las personas que inician un proceso. Esta observación es muchas veces menospreciada por algunos terapeutas, dado que supondría que el efecto curativo sería más atribuible al placebo que a los ingredientes específicos de su práctica, lo cual sería un golpe al modelo teórico que la sustenta.