El Contrato Social es el relato mitológico que Jean-Jacques Rousseau provee como explicación conformación de las sociedades.
En ella, propone que los seres humanos vivían en grupos familiares y, debido a las dificultades de gestionar la competitividad con los grupos vecinos, estos toman la decisión libre, voluntaria y razonada de organizarse socialmente de una nueva forma.
Frans de Waal propone que esto es falso, ya que “presenta a la sociedad como un compromiso negociado en lugar de algo que se desarrolla naturalmente”1