Rasgos que evolucionaron para cumplir funciones similares, pero que no provienen de un ancestro común. Es un ejemplo de evolución convergente.
Por ejemplo: las aletas en tiburones, delfines y tortugas de mar; o las alas en murciélagos y pájaros.
Rasgos que evolucionaron para cumplir funciones similares, pero que no provienen de un ancestro común. Es un ejemplo de evolución convergente.
Por ejemplo: las aletas en tiburones, delfines y tortugas de mar; o las alas en murciélagos y pájaros.