Una de las características que nos define como especie es nuestra capacidad de crear cultura y ser sostenidos por ella.
En términos sencillos, la cultura es toda aquella acumulación intergeneracional de aprendizajes que son transmitidos gracias a la Parada pedagógica del ser humano, así como también de una serie de mecanismos, rituales e instituciones que se constituyen sobre ellas.
Esto permite que el Nicho Ecológico cultural que los seres humanos cultivan, se vaya enriqueciendo progresivamente de Dispositivos Cognitivos que amplifican de manera significativa y sistemática nuestras capacidades, en lo que Lev Vygotsky llamó el desarrollo de las habilidades cognitivas superiories, y que sus seguidores –agrupados en la escuela de la Teoría sociocultural– siguieron reflexionando.