Lo que está en juego, bien lo sabe esta autora, es la unidad en la izquierda y la construcción de un discurso de transformación urgente y que haga sentido a sectores amplios de la sociedad. Para Neiman es claro que ello se promueve revitalizando los principios fundacionales, ilustrados, del universalismo, el progreso, la justicia y los derechos humanos, y no deslegitimándolos como mera carcasa justificatoria de la dominación heterosexual, europea colonial, racial, patriarcal, entro otras (View Highlight)