David Chalmers acuñó esta expresión en 1994 para hacer referencia lo que él considera un problema insalvable para la Neurociencia cognitiva: explicar los qualia o las experiencias subjetivas.
En filosofía de la mente, los “qualia” se refieren a las experiencias subjetivas que se “sienten” como algo. Por ejemplo, la manera en que percibimos el color rojo, el sabor del chocolate, o el dolor de un golpe.
Lo contrasta con el “problema fácil” de explicar cómo un sistema físico puede ser fundamento para el operar de un agente con capacidades cognitivo-conductuales como el ser humano. Esta última puede ser sujeta a explicaciones funcionalistas, mientras que para el problema difícil, incluso si estas explicaciones están dadas, queda la pregunta: ¿Por qué este funcionamiento está acompañado de una experiencia?
Los qualia son difíciles de someter a la investigación científica, en parte porque por su naturaleza son esencialmente subjetivos y difíciles de poner en palabras. Por ejemplo: ¿cómo explicarías qué es sentir algo “dulce” a una persona que no tiene el sentido del gusto?