Metáfora de la psicoterapia como la exploración de un ecosistema

  • Siempre me ha gustado mucho el título del libro de Gregory Bateson “Pasos hacia una ecología de la mente”, y todo lo que representa de su pensamiento.

  • El budismo y el psicoanálisis coinciden en que las impresiones de unicidad del ser humano no son más que una reificación de una multiplicidad de procesos psíquicos interrelacionados de manera compleja.

  • Aquí es donde la noción de ecosistema se vuelve útil. Algunas ideas sueltas asociadas:

    • Dinámicas no lineares se pueden observar en ambos casos (ej: extinciones / crisis de pánico). En el caso de los ecosistemas, existe una ecuación (el mapa logístico) que describe este comportamiento.
    • Ecosistemas tienen bucles que retroalimentan procesos y generan una dinámica inercial difícil de modificar. Lo mismo se observa en la psique humana.
    • En ambos casos, sólo se puede comprender el presente a partir de un análisis de la trayectoria evolutiva.
    • En ambos casos, se puede hacer compatible la presencia de principios universales con la instanciación particular e irrepetible en cada caso determinado.
    • En ambos casos, si bien hay principio que fundamentan el operar de la dinámica de los procesos, la ser sistemas caóticos, no se puede predecir el estado futuro del sistema.
  • La metáfora involucra entender el proceso de psicoterapia como un ejercicio de exploración personal. El aparato psíquico sería un planeta completo, el paciente un habitante del planeta y el terapeuta un científico experto en biósferas.

  • El habitante del planeta estaría padeciendo de alguna dinámica particular del planeta.

  • Las sesiones serían paseos que ambos toman por distintas partes del planeta. El habitante guía y el científico recolectaría muestras, analizaría patrones y comunicaría sus hipótesis al habitante. Algunos paseos son más significativos que otros en términos de su contribución a los modelos, pero es imposible predecir cuales, así que la mejor opción es seguir explorando.

  • Con el tiempo, este proceso resulta en el desarrollo de un modelo suficientemente complejo de las dinámicas del planeta y su biósfera, de tal manera que le permiten al habitante vivir mejor.

Nota

Hace tiempo que quiero escribir sobre el proceso de psicoterapia usando la imagen de un ecosistema. Cada paciente sería como un planeta distinto donde se inicia la vida y comienza a evolucionar su biosfera. Al visitar este planeta, uno explora su geografía, sus seres vivos y las dinámicas entre las poblaciones.

Al observar, como hizo Darwin, se entiende cómo funciona todo como un sistema y cuál es su historia. Así se obtiene conocimiento tanto del estado actual como de su pasado. Esta analogía ayuda a explicar cómo funciona la terapia: uno es un experto que no conoce ese planeta en particular, pero sabe dónde mirar para entender las relaciones posibles entre los elementos.

El paciente es el nativo del planeta que puede mostrarte lugares como el bosque o la playa. Tú le ayudas a entender cómo funcionan las dinámicas del sistema, desmitificándolo y permitiéndole vivir mejor en ese ecosistema. No se trata de cambiarlo, sino de entenderlo y aceptarlo.

Además, esta imagen explica por qué no todas las sesiones deben ser productivas. A veces se hacen grandes descubrimientos y otras no, pero lo importante es mantenerse constante para aumentar la probabilidad de descubrimientos. Esto es similar a salir a pescar: no siempre se pesca algo, pero el simple hecho de estar ahí tiene valor en sí mismo.