No entidades etiológicas. Lo describe acertadamente Jonathan Shedler en este artículo.
El problema es que entender esto no es sencillo, y por esta razón las personas tienden a reificar estos conceptos y cometer en un error categorial, cayendo en el riesgo de identificarse con ellos. Esto es lo que está en juego (y explica) el Efecto Rumpelstinskin.