Se refiere tanto al período final de un proceso analítico, como a las características de la estructura y dinámicas psíquicas de un sujeto que ya ha sido beneficiado de manera sustantiva por la terapia.

Las posiciones entre escuelas son diversas.

Françoise Dolto propone que los síntomas deben haber remitido de manera duradera, que la persona debe estar en paz consigo misma, en parte debido a haber alcanzado un adecuado equilibrio entre la adaptación al contexto moral cultural y la expresión y satisfacción de las demandas pulsionales.