Esta es una realización que estoy cultivando lentamente y de momento me hace bastante sentido.
En general, soy súper voraz con el destacar fragmentos de texto, pero hoy por hoy hago una distinción: ¿estoy destacando esto porque quiero “capturar” una idea ajena o concepto? ¿O estoy destacándolo porque me hace pensar algo específico vinculado con ideas propias previas?
La segunda razón para destacar tomó mucho más preponderancia después de que implementé mi versión del Método Konik para generar notas a partir de mis lecturas. Ella sugiere optar por esta vía y, francamente, la cantidad de notas no sería sostenible de otra manera.
Este andamiaje sesgó mis destacados, sus respectivos comentarios y las notas que generaba a partir de los mismos hacía conexiones explícitas con ideas propias, y he tenido la sensación de que es un proceso mucho más arraigado y vital, más preñado de sentido.
Lo vinculo mucho a lo que planteaba David Bessis sobre la importancia de dejarse caer en cualquier lugar del libro de matemática y atreverse a pensar. Lo importante no es “someterse” a la forma en que otra persona tiene de plantear un pensamiento, sino que poder generarlo desde el lugar en donde uno está y compararlo para ir sistemáticamente puliendo el ejercicio de simulación, aprendiendo en el proceso, desarrollando capacidades.